Desde su creación en 1975, la UABCS ha asumido como uno de sus rasgos principales que tiene una alta responsabilidad con la sociedad sudcaliforniana. Dos componentes han sido centrales en ello: su existencia como institución pública de educación superior, y las expectativas asignadas a su desempeño para el desarrollo regional. Así, a lo largo de poco más de cuatro décadas, la UABCS ha sido la institución de educación superior (IES) de Baja California Sur con la más amplia y diversificada oferta de programas educativos, con la mayor matrícula, y la única que realiza simultáneamente funciones de docencia, investigación, difusión y extensión de la cultura, y vinculación; también es la IES que integra al mayor y mejor formado conglomerado académico interdisciplinario en el estado.
Lo anterior ha sido relevante en una entidad donde, por muchos años, las oportunidades de formación profesional estaban limitadas por la geografía y el escaso acceso a la tecnología y las comunicaciones. En la actualidad, cuando Baja California Sur está estrechamente integrada a los flujos de información, de bienes y servicios, de personas y de capital, la UABCS sigue siendo pertinente. Esta responsabilidad conlleva a una mejor predisposición y pro actividad frente a los intereses de las diferentes personas o grupos con los que una organización se vincula, mediante una adecuada gestión de los impactos que generan sus decisiones y actividades, respecto de los intereses y necesidades de las diferentes partes interesadas directa o indirectamente con su misión, desde perspectivas tan diversas como la económica, social, medio ambiental o cultural.
El panorama anterior ha sido recogido en el Programa de Planeación y Desarrollo Institucional 2019-2023 en su misión y visión, así como en el planteamiento de sus programas. Esto obedeció a que se toma, cada vez más, conciencia de la importancia de atender los impactos de la institución hacia dentro de la propia comunidad universitaria y en su entorno, y de evaluar los resultados de su desempeño. Asimismo, se reconocía la necesidad de articular institucionalmente el conjunto de iniciativas realizadas en la Universidad y fuera de ella en diversos ámbitos para darles continuidad y potenciar sus resultados positivos.
Ese reconocimiento fue acompañado de tres conjuntos de acciones. Por una parte, la RSU fue incluida en el análisis y en la solicitud de recursos financieros a través del Programa de Fortalecimiento de la Calidad Educativa (PFCE) de la Secretaría de Educación Pública (SEP). Esto permitió disponer de recursos para capacitar al personal universitario e iniciar un diagnóstico de RSU en la UABCS, lo que fue acompañado de acciones de difusión sobre este paradigma en la educación superior.
Segundo, la UABCS se integró a los esquemas nacionales promovidos por la SEP a través del Programa de Desarrollo Profesional Docente para el tipo superior que fueron coordinados por la Universidad de Guadalajara, que en conjunto con otras IES del país diseñaron indicadores de RSU para el nivel de educación superior. Con ello hubo un involucramiento en los trabajos de organismos que tienen años impulsando la RSU en América Latina, como es el caso de la Asociación de Universidades Confiadas a la Compañía de Jesús en América Latina (AUSJAL). También, desde 2015 la UABCS había colaborado en la identificación de la aportación de las universidades mexicanas promovida por la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES), desde el ámbito de la investigación, al cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, enmarcados en la Agenda 2030 de Naciones Unidas para -en el caso del Objetivo 4- “Garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad y promover oportunidades de aprendizaje durante toda la vida para todos” (Asamblea General de Naciones Unidas, 2015).
Tercero, también en 2017, la UABCS participó como miembro en el Observatorio Mexicano de Responsabilidad Social Universitaria, en la Unión de Universidades de América Latina (UDUAL), y en la Unión de Responsabilidad Social Universitaria Latinoamericana (URSULA). Con relación a esta última organización, en 2018, la Universidad colaboró en el proyecto “Investigación Continental URSULA: Estado del arte de la Responsabilidad Social Universitaria (RSU) en América Latina 2018” (URSULA, 2018), compromiso que fue establecido en el PFCE. Esa participación permitió socializar, en el ámbito de la gestión, el conjunto de pasos que la Universidad debe realizar para diseminar la noción de RSU y llevar a cabo las acciones institucionales requeridas para que ese paradigma permee en la cotidianidad universitaria.